Monumentos menores proyecto de Sandra Calvo y Pedro Antoranz

La mirada que ensarta


Monumentos menores
Mutaciones en el paisaje urbano
Sandra Calvo, Pedro Ortiz Antoranz
Colección Libros de la Meseta
México, DF, 93 páginas

¿Que tienen en común figuras de porcelana dispuestas simétricamente sobre un terreno en un parque en China, el tejado de un edificio colonial cubierto dramáticamente con los posters de algún hit de Bollywood, la nube de poliuretano que una mujer transporta como milagrosamente por un pasaje o paso peatonal en una ciudad de China, el fondo de una botella que flota enigmáticamente − no lo habías visto jamás flotar así − en un bidón en algún patio de la ciudad de México, los viejos vinilos recostados en imaginativa hilera contra una pared azul?

Una cosa tienen en común: la mirada que ensarta. Bien vistas, observadas más de cerca, estas imágenes son como las cuentas de un rosario visual, las piezas flotantes de una construcción soñada que levita suavemente entre las páginas de Monumentos menores, el singularísimo debut fotográfico de la pareja creativa que conforman Sandra Calvo (México 1977) y Pedro Ortíz Antoranz (Barcelona 1970).

Nadie antes había regresado de tan largo periplo (los pies de fotos consignan los muchos lugares que recorrieron: Shenzhen, Nueva Delhi, Chongqing, Bombay, México DF) con trofeo tan peculiar. En el 2004 Sandra y Pedro emprendieron su vagabundeo global. Un poco a la manera de Joseph Cornell (1903-1972), el célebre artista americano hacedor de esas cajas, sus célebres assambles, en las que yuxtaponía los más disímiles objetos recuperados de las calles neoyorkinas. En el caso de la pareja mexicano-española, hallo la misma pulsión: recuperar lo extraño, lo raro, lo inusual, lo descolocado: un pan a medio morder y embutido en las rejas de una ventana, las suelas de unos zapatos puestas a secar sobre un podio iluminado… Recogido todo en el fondo de la caja fotográfica, fijado allí con fuerza por la mirada que ensarta.

Mirada que han colocado, sabiamente, en la portada misma, materializada en el close up de la serie “Cirugía plástica”. Ya la describí: zigzagueante, inquisidora, hecha del mismo hilo delgado y fuerte con que está atada esa caja rota y vuelta a reparar de la Central de Abastos de la Ciudad de México. La ubicua y anodina caja verde cuyas partes ha vuelto a juntar la mano de El Jarocho, un ingenioso puestero mexicano. Para mí, la foto concentra una de las metáforas centrales del libro, quizá su intención rectora. O ya la había llamado mejor antes: ensartadora

Produce una educación formidable este libro: como que te enseña a ver de este otro modo. Me ha vuelto − e imagino un efecto similar en otros lectores − un descubridor de “monumentos menores” por toda la ciudad, por todas las ciudades. Porque mucho tiene que ver que se hayan sacado estas fotos en ciudades tan distintas y tan distantes: deja más claro el denominador común, la idea que hay detrás y que de haber sido tomadas en una sola ciudad, en una sola “geografía”, el efecto no sería igual.

No se trata de un cambio − no afirmaré eso −, tectónico, epocal. Se trata más bien de una alteración mínima o, si se quiere, menor. Que es justamente lo que han buscado sus dos autores. Declarada esa intención en el título y en los magníficos textos que al final del libro compendian el proyecto, explican la novedad del enfoque. Así lo definen sus dos autores: “Monumento menor: objeto común de carácter modificado descubierto accidentalmente en los márgenes del espacio público…” Y dicen también: “El proyecto Monumentos menores presenta una serie de registros sobre objetos y estructuras disociados de su función original por acción de los habitantes o transeúntes del espacio urbano […] Por medio del registro fotográfico delimitamos un estado de desplazamiento o mutación producido por efecto de la acción humana sobre un objeto situado en el espacio público hasta suplantar su identidad y provocar nuevas caracterizaciones del mismo”.

Que es cuando reaccionamos con el asombro de siempre ante todo hallazgo feliz: ¿cómo es que no lo habíamos visto antes? Monumentos menores… Eso.

Publicado en Dia Siete, México DF.

Aquí el link a la versión online de libro Monumentos menores

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